Velas de Shabat

Viernes 21/07
Matos-Masei

  • Montevideo: 17:37 hs
JAI - El sitio de la Colectividad Judía en Uruguay
Facebook: JAI.Uruguay           Twitter: @JaiUruguay           E-mail: info@jai.com.uy           Web: http://www.jai.com.uy
24 de octubre de 2015

Desde Israel

Por Renée Epstein

Nuestra amiga Renée nos cuenta desde Israel su día a día en estos días tan tumultuosos que se están viviendo.

Viernes
Empiezo leyendo el diario y ya me amargo. Me esfuerzo por mantener la rutina, pero estoy todo el día pendiente de las noticias. La calle está distinta, hay menos movimiento, menos gente y menos coches - pero más lugares de estacionamiento. Los negocios, salas de espectáculos y restaurantes tienen pocos clientes. Los padres llevan y traen a niños y jóvenes que antes se movilizaban por su cuenta. Yo ya no tengo niños en casa, pero he asumido los traslados de mi esposo, que ya no maneja y el andar por la calle esperando ómnibus o tomando taxis no es aconsejable. Tenemos una nieta haciendo el servicio militar. Está bien instruida de lo peligroso que es vestir el uniforme cuando sale de la base, pero a mí me sale la sangre polaca y me preocupo. Esta mañana voy a una rotisería de comida al ¨uso nostro¨ a comprar la pascualina que le tengo prometida a la familia para la cena. ¨Hoy no tengo, porque esta semana no nos animamos a ir al shuk a comprar la acelga¨, me dicen. La violencia inmediata en las calles, el Medio Oriente convulsionado a nuestro alrededor, y la pascualina fallida.

Y a la noche miramos TV. El noticiero central con el detalle de los ataques del día. Sabiondos de todo tipo analizando la situación con sus sesudas opiniones, comentando, aconsejando, profetizando. Qué se hizo, qué no se hizo, qué se debió hacer. Las propuestas semánticas: ¿tercera intifada, la guerra de los cuchillos, la convocatoria del Facebook? Cada lado del conflicto con su narrativa. El relato rashomónico del niño palestino de 13 años. Los padres dicen que fue al almacén a comprar caramelos. Las cámaras lo muestran persiguiendo con un cuchillo a un chico judío. Abu Masen en su discurso condena dramáticamente el asesinato a sangre fría del chico por parte de soldados israelíes. Al otro día publican la foto del chico atendido y comiendo con buen apetito en un hospital israelí. Abu Masen se corrige y dice que quiso decir que le tiraron a sangre fría. Ya está dado de alta y ha regresado con su familia. ¿Qué se le puede hacer a un chico de 13 años, un bar mitzvá en el kotel? (Ha´aretz, la caricatura del día)

El miedo alimenta el fanatismo de ambos bandos y es caldo de cultivo para el racismo, el patrioterismo, el mesianismo apocalíptico. Y los accidentes. Un grupo de israelíes vengativos atacan a otro grupo que les parece de árabes, cuando en realidad eran turistas rusos. Otro judío israelí acuchilla a otro israelí confundiéndolo con un árabe. Algunos parlamentarios e intendentes tienen la peregrina idea de aconsejar que todo el que tiene permiso salga con su arma, y de paso piden que se aligeren los permisos. Denuncian chicos que van a la escuela portando cuchillos.

Sobre la situación en general, los artículos de JAI son muy buenos y dan una clara información y comentarios sobre la violencia que se ha desatado en las calles. La hipocresía tendenciosa de tanta media internacional ya es rutina. No tengo más que agregar. Mi sensación es que la guerra del año pasado no terminó, sólo fue una frágil tregua. Y cuando esta ola de acuchillamientos se detenga sólo será otra tregua. Una situación sísifa. No estamos caminando hacia ningún arreglo, no se vislumbrara una salida al final del túnel. Como cuando se interrumpe el programa de TV para pasar la tanda: ¨no se vayan a ningún lado, una corta interrupción y volvemos¨. No sabemos cuándo y cómo, pero volverá a ocurrir.

En esta tanda lo imperioso es cuidar la propia vida, sin mayor orientación de nuestros líderes. Y que cada cual solucione como pueda los problemas morales que la situación plantea. “¿Qué hago con mi limpiadora árabe de tantos años?” se pregunta una vecina. “No puedo retirar como me piden al chofer árabe en mi servicio de transporte de escolares”, dice un empresario judío israelí, “es un ciudadano israelí como yo, es su trabajo y su medio de vida, y no contribuiría en lo más mínimo a apaciguar la situación sino a aumentar la frustración y fomentar el odio.” Dilema que ha tocado los extremos con el tema de la asistencia del Maguen David Adom. “No nos corresponde juzgar”, afirma el director del servicio, “somos una organización para salvar vidas y asistimos a todos sin distinción. Así está instruido todo nuestro personal”. ¨Nuestros paramédicos prestan asistencia en el orden de peligro de vida de los asistidos, sin juzgar quién merece ser asistido primero”. “Si actuáramos de otra manera, dejaríamos de ser lo que somos”. Ya ha salido alguna voz amenazante del Parlamento “cambien el reglamento o lo cambiaremos nosotros por ley”. Un dilema que acompaña al hombre desde la antigüedad. En la época de Hipócrates no habría terror islámico, pero no faltaban conflictos difíciles que planteaban ese tipo de dilemas.

Y no puedo evitar una observación. Me ha tocado visitar muchos hospitales por situaciones de familiares y amigos, en ellos trabajan muchísimos enfermeros y enfermeras árabes y muchos médicos en distintas especialidades, y en los treinta y pico de años que vivo en Israel nunca oí de algún episodio terrorista en hospitales.

Sábado
Decidí que este sábado haré un descanso absoluto. Diarios no hay, no prenderé radio ni TV. Pero cuando estaba caminando por la playa, no pude dejar de pensar que había bastante gente y ninguna medida de seguridad. Durmiendo la siesta me despertaron sirenas, logré seguir durmiendo sin hacer averiguaciones. A la noche íbamos a ver el ballet del SODRE en una función en el teatro de Herzlya, a pocas cuadras de casa. La noche estaba preciosa, serena y fresca, con primerizos rasgos otoñales, después de un verano tenaz, con un setiembre que batió records de calor desde que se hacen mediciones, incluida una semana de tormenta de arena que no nos permitió salir a la calle. Qué linda oportunidad de gozar de una corta caminata hasta el teatro! Pero primó el miedo y fuimos en auto. El ballet excelente y muy ovacionado en un teatro a pleno. De regreso en casa, terminó el shabat. Prendemos la TV y nos informamos de que hubieron tres ataques.

Domingo
Un día tranquilo. ¿Se acerca el fin de este round?

Lunes
Sigue la tranquilidad hasta que en la tardecita el terrible episodio en la estación central de autobuses de Beer Sheva. Un soldado muerto, varios heridos, algunos de gravedad. Un joven eritreo aspirante a asilo político tuvo la mala suerte de encontrarse en el lugar de los hechos, un guarda lo abatió de una bala al confundirlo con un terrorista, (probablemente por el color de su piel no lo ayudó) y el vergonzoso linchamiento del público que cobardemente lo atacó estando ya caído en el suelo. Estas situaciones sacan lo peor de la gente, pero a menudo también lo mejor. En la filmación de las cámaras se vio cómo un testigo de los hechos, que entendió lo que pasaba, enfrenta a la mayoría atacante defendiendo al joven caído con una silla. Y no faltó en el programa de Yoyo Abutbul, un periodista que recibe comentarios telefónicos de los escuchas, quien se quejó de que los medios jerarquizaron la muerte del eritreo por sobre la del soldado israelí.

Martes y miércoles
Nuevos incidentes a lo largo del día. Un comentarista que me pareció serio advirtió que esto va a durar meses.

Sé que da el mismo trabajo ser optimista que pesimista, y que, como dice la sicología positiva, nuestra mente puede ayudar para que aquello en que creemos se haga realidad. Pero en estos momentos lo único que me sale del corazón es gritar SOCOOOOORRRRRRRRRO!!!!!!!


Déjanos tu comentario a continuación


    


Envíame una copia a mi correo

Tweets de interés

    Copyright © 2010+         JAI - El sitio de la Colectividad Judía en Uruguay