JAI - El sitio de la Colectividad Judía en Uruguay
Facebook: JAI.Uruguay           Twitter: @JaiUruguay           E-mail: info@jai.com.uy           Web: http://www.jai.com.uy

Ana Jerozolimski | Conocer más

Uruguaya-israelí , casada, tres hijos.
Radicada en Israel desde 1979.
BA en Relaciones Internacionales de la Universidad Hebrea de Jerusalem.
Cursó también estudios de Medio Oriente e Islam.
Dedicada al periodismo desde hace unos 25 años.

19 de julio de 2018

Un día que vivirá en la infamia

"En ningún momento volví a mirar a mi oficina. Luego me contaron que la mitad se vino abajo" alguien que se salvó del atentado de AMIA recuerda el terrible episodio.

Javier Waldman, de 47 años, estaba en el edifico de la AMIA el 18 de julio de 1994, día en que se produjo el terrible atentado que todavía no ha sido resuelto. De manera providencial, salió de su oficina -situada en la parte que sufrió los peores daños- muy poco antes de que se produjera la explosión. Salvó su vida por muy poco, pero otros no tuvieron tanta suerte.

Javier, me acerqué a pedir tu testimonio en este nuevo aniversario del atentado contra la AMIA, porque vos estuviste allí...te salvaste creo que se puede decir por milagro, pero perdiste a no pocos amigos y compañeros de trabajo. ¿Me podrías contar ante todo cómo recordás aquella mañana?

Era un mañana de mucho frío en pleno mes de julio. Llegábamos al Edificio de la Kehila como todas las semanas, viendo en la puerta el patrullero (que luego nos enterábamos que no funcionaba) saludando a todos los compañeros que encontrábamos, primero los de vigilancia, que estaban con mucho trabajo dado las reformas que se hacían en el edificio. Entrar a la oficina con el café de la mañana, hablando de como fue el fin de semana después de una final de Mundial de Futbol en Estados Unidos, donde Argentina no estuvo, y reencontrándose con los compañeros después de un domingo.

Muy poco antes de la explosión, vos te fuiste al lugar que salvó tu vida..porque si hubieras estado a unos metros de allí, no contabas el cuento. ¿Cómo fue la secuencia?

Mi oficina (la tesorería) estaba en el segundo piso. Diez minutos antes de la explosión había bajado al primer piso a llevar unos papeles a miembros de la comisión directiva. Cuando subí entré a mi oficina y me di cuenta que había cometido un error en un procedimiento administrativo y me paré para llevar una factura de un proveedor en la cual me había equivocado ,a la parte de atrás del segundo piso. A los pocos metros después de haber salido de la oficina, se corta la luz, y se siente un ruido de una implosión (no de una explosión) y se comienza a mover todo como en un terremoto. Llegué a tirarme debajo de un escritorio de espalda a mi oficina.

Cuando dejamos de oir la implosión y el movimiento del edificio, mis compañeros corrían hacia atrás y muchos gritaban "tratemos de salir por atrás".

En ningún momento volví a mirar a mi oficina. Luego me contaron que la mitad de la misma se vino abajo.

Nos juntamos todos, salimos por un patio trasero que daba al segundo piso. Cuando salimos fue impresionante mirar hacia la calle Pasteur. La parte de adelante del edificio había desaparecido. Mis compañeros de trabajo que tenían familiares trabajando en otros pisos gritaban sus nombres desesperados.

Y lamentablemente, sabemos cuántos de esos gritos no recibieron respuesta jamás...

Así es...Luego comenzamos a bajar por los techos de un par de edificios lindantes, encontrando las escaleras que nos lleven a la calle Uriburu.

Al salir hacia la calle Pasteur familiares y mucha gente me preguntaban si había visto a tal o cual compañero..y muchas de las veces no pude responder afirmativamente.

Al llegar a la esquina escucho el grito de Kary (mi esposa hoy, mi novia en ese entonces) llamándome y llorando. Nos fundimos en un abrazo junto con sus padres que la acompañaron a buscarme.

Luego de ello fue caminar un rato a los alrededores para encontrar a gente conocida y tratar de llamar por teléfono a mis padres y hermanos para que sepan que por suerte había salido vivo.
De allí me fui a casa donde amigos y familiares muy shockeados vinieron a encontrarse conmigo y abrazarme. Lloraban, y era realmente difícil entender en ese momento qué había pasado.

¿Y uno entiende enseguida la dimensión de lo ocurrido? ¿Recordás cuándo y cómo captaste la envergadura del golpe?

La verdad uno no entiende rápido la dimensión de lo ocurrido. A mí me llevo varios días .Recién después pude liberarme y descargar mis primeras lágrimas una semana luego del atentado en dos ocasiones. Primero, cuando fue el famoso acto en el Congreso al que asistieron miles de personas ,y al que fuimos todos los sobrevivientes juntos desde la puerta de la Kehila.Y luego, cuando llegaron a nuestras oficinas todos los objetos personales que se habían rescatado de las ruinas del edificio y nos comenzamos a encontrar con los objetos de nuestros compañeros muertos , lo cual era para nosotros estar de alguna forma cerca de ellos.

Después cada uno de los que sobrevivimos también reaccionó diferente a lo que significó continuar trabajando en la Kehila.Hubo algunos que no pudieron volver a entrar al edificio, otros que a pesar de seguir día a día sentían que para ellos era una tortura y luego otros a los que los fortaleció porque y sentían la vuelta como una respuesta a tanta muerte.

Todas las reacciones son validadas y entendibles.Es parte de lo que un ser humano puede sentir cuando le pasa tanto horror cerca suyo.

Sin duda, la forma de reaccionar es muy personal...Javier ¿a quién perdiste en el atentado?

Perdí muchos compañeros de trabajo, algunos de ellos amigos. Yo trabajé 8 años en la AMIA, así que era un relación diaria con muchos de ellos, compartiendo no solo el trabajo sino lo cotidiano.
También muchas personas con las que interactuábamos día a día, como el mozo del Bar de la Esquina (Jorge), que nos traía la comida todos los días o con el dueño de la imprenta de enfrente.

Es imprescindible recalcar que el atentado fue contra una institución judía, pero también contra la Argentina misma, cobrando la vida de judíos y no judíos. Vos te salvaste por poco..¿Es un alivio pero también una carga ser sobreviviente?

Sí, me salvé por muy poco y obvio que podés sentir alivio por seguir vivo pero también hay una carga muy grande, y muchas preguntas que uno se hace de por qué no te tocó a ti. Sobre todo la carga se sintió durante los pocos días después del atentado en los velorios y entierros de los compañeros, en los que no había palabras para consolar a las familias. Lo mismo que sentí cuando salí del edificio después de la explosión y no sabía qué decirles a las personas y familiares que me preguntaban por los que quedaron adentro y no sabía qué responderles.

Uno puede hablar de cantidad de muertos, y hablar de más de 80 civiles asesinados en una explosión así, es terrible...pero recordar sus historias, sus vidas, estremece más aún. ¿Recordás en qué estaban tus compañeros de trabajo que ya no volviste a ver?

Por supuesto que recuerdo muchas historias de los 30 compañeros que perdí.
Cada una es especial y seguro conmovedora pero lo que más recuerdo como desgarrador son los casos de parejas o integrantes de la misma familia que trabajaban juntos en la AMIA y uno de dos parejas que trabajaban juntas en el edificio .En todos esos casos, murió uno de los integrantes. Eso es realmente desgarrador y terrible ya que a lo terrible del asesinato de su familiar, el que quedó siente culpa por haber sobrevivido y perdido a su ser querido. Me refiero concretamente a dos casos de parejas en las que uno de los cónyuges murió. O dos hermanos, de los cuales sobrevivió uno solo.Y creo que el peor, el caso de una madre y su hijo que trabajaban ambos en la AMIA..El hijo murió y la madre sobrevivió.

Qué terrible..imposible ponerse en el lugar de esa madre..qué desesperación...

Así es, fue realmente terrible.

Javier ¿hace cuánto que estás en Israel? ¿Cómo ha sido tu historia aquí?

Estoy hace 20 años en Israel, con Kary mi esposa (mi novia en esa época). Un año después del atentado decidimos cumplir nuestro sueños e ideales y hacer Alia. Somos padres de 3 niños, uno de 14 años y mellizas de 11.

Nuestra historia en Israel ha sido y es buena. Obviamente que la aliá no es fácil. Es otra cultura, otro idioma, otra idiosincrasia, pero finalmente sentimos que esta es tu casa, que crecer es posible y que sobre todo que sabes que la policía o el ejército no van a confabular para hacer un atentado en el país. Es decir que acá sentís que sabés quién te cuida y quién responde por tu seguridad, más allá de los valores y las diferencia de ideas que puedas tener con el otro.

¿Y cómo se vive el recuerdo , sintiendo que va acompañado de impunidad, de falta de justicia?

La verdad se vive muy mal, porque los que murieron no pueden descansar en paz, porque los familiares y nosotros los sobrevivientes no tenemos esa tranquilidad de que quien causó tanto horror, está en la cárcel pagando por su crimen.

Con el asesinato del Fiscal Alberto Nisman y todo lo que está pasando en relación a ese caso, me sentí mucho peor todavía, defraudado .Es como que la herida se abrió mucho má. Lamentablemente, siento que en Argentina nunca se va a saber la verdad de lo que pasó ni nadie va a pagar por ello.

¿Perdiste toda la confianza en la posibilidad de que alguien pague por ese atentado?

Yo siempre fue muy optimista, pero por lo que dije anteriormente la confianza la estoy perdiendo.

¿Hay algún mensaje que quisieras hoy transmitir a alguien, 21 años después?

Es muy difícil no repetir lo mismo que venimos diciendo hace 21 años. Si algo diría es que, hay que seguir movilizándose pero en lugar de repetir las consignas de siempre debemos centrarnos en el recuerdo de los que murieron y estar cerca de los que perdieron a sus seres queridos.

Y sobre todo, lo que más me duele cuando veo y oigo las discusiones, es que pido entender que el dolor del otro debe ser respetado al margen de las diferencias políticas . Es que si se deja de respetar el dolor del otro, así solo le estamos dando el gusto a los que pusieron la bomba y que continúan libres riéndose de nosotros hace 21 años.

Fuente: Semanario Hebreo


Déjanos tu comentario a continuación


    


Envíame una copia a mi correo

Copyright © 2010+         JAI - El sitio de la Colectividad Judía en Uruguay