Encendido de Velas

Viernes 20/07
Devarim

  • Montevideo: 17:37 hs
JAI - El sitio de la Colectividad Judía en Uruguay
Facebook: JAI.Uruguay           Twitter: @JaiUruguay           E-mail: info@jai.com.uy           Web: http://www.jai.com.uy
14 de junio de 2018

Lo que aún no pueden hacer las mujeres saudíes

La lista la ha elaborado la revista británica The Week, y es ésta: 1. Tomar decisiones importantes sin permiso de un hombre Se considera que todas las mujeres del reino tiene un walí, un custodio oficial, que suele ser el padre, un hermano, un tío o el marido. Aunque el tutelaje no está consignado en la ley escrita, los funcionarios del Gobierno, los jueces, los empresarios y los saudíes en general actúan en consecuencia, lo que significa que, en la práctica, las mujeres necesitan el consentimiento de sus tutores para cualquier actividad importante, como viajar, sacarse el pasaporte, casarse o divorciarse y firmar contratos.

2. Llevar ropa o maquillaje que ‘resalte su belleza’

El código de vestimenta para las mujeres está regido por una estricta interpretación de la ley islámica (…) La mayoría de las mujeres llevan abaya (…) y velo. No es necesario que la cara quede cubierta (…) pero esto no impide que la Policía religiosa acose a las mujeres cuando considere que enseñan mucha piel o llevan demasiado maquillaje.

3. Relacionarse con hombres

A las mujeres se les requiere que limiten la cantidad de tiempo que pasan con hombres con los que no estén emparentados. La mayoría de los edificios públicos –universidades, sucursales bancarias y oficinas incluidas– tienen accesos separados para los dos sexos (…) El transporte público, los parques, las playas y las zonas de recreo también están mayoritariamente segregados. La interrelación ilegal puede tener consecuencias penales para ambas partes, pero por lo general la mujer afronta un castigo mayor.

mujeres-saudies

4. Nadar en público

Las mujeres no pueden usar las piscinas públicas a las que puedan concurrir los hombres y sólo pueden nadar en piscinas privadas o en las de los gimnasios y spas femeninos. Arlene Getz, de Reuters, ha descrito su experiencia cuando trató de usar un gimnasio y una piscina de un lujoso hotel de Riad: “Como mujer, no podía siquiera mirar (‘hay hombres en traje de baño ahí’, me dijo horrorizado un empleado del establecimiento), para qué hablar de usarlos”.

5. Participar en competiciones deportivas

En 2015, Arabia Saudí se ofreció a albergar unos Juegos Olímpicos sin mujeres. “Nuestra sociedad puede ser muy conservadora”, dijo el príncipe Fahad ben Yalawi al Saud (…). “Llevará bastante tiempo aceptar que las mujeres puedan competir”.

Cuando Arabia Saudí mandó atletas femeninas a las Olimpiadas por primera vez, a las celebradas en Londres en 2012, clérigos de la línea dura las tacharon de “prostitutas”. (…)

Ahora bien, en septiembre de 2017 el estado nacional de Arabia Saudí dio la bienvenida a los primeros espectadores de sexo femenino. Se las asignó su propia zona (…) para que pudieran asistir a los actos conmemorativos de la fundación del reino.

6. Probarse ropa cuando van de compras

“La mera idea de que haya una mujer sin ropa tras la puerta de un probador es, al parecer, demasiado para los hombres”, comenta la escritora (…) Maureen Dowd (…)

Las mujeres tampoco pueden entrar en un cementerio o leer una revista de moda no censurada.

Fuente: El Medio


Déjanos tu comentario a continuación


    


Envíame una copia a mi correo

Copyright © 2010+         JAI - El sitio de la Colectividad Judía en Uruguay