Encendido de Velas

Viernes 24/11
Vayeitzei

  • Montevideo: 19:19 hs
JAI - El sitio de la Colectividad Judía en Uruguay
Facebook: JAI.Uruguay           Twitter: @JaiUruguay           E-mail: info@jai.com.uy           Web: http://www.jai.com.uy

Psic. Fabián Schamis Fursztein | Conocer más

Es Licenciado en Psicología de la Universidad de la República.
Cuenta con más de 15 años de experiencia dirigiendo Organizaciones Comunitarias en España, Brasil y Uruguay.
Actualmente se desempeña como Director de CIPEMU y consultor para Empresas y Organizaciones de diverso porte.
Está casado y tiene un hijo, que lo comparten con su amor por la música (es guitarrista), su creencia en que lo único permanente es el cambio y que el mismo se puede dar solo a través de la educación y de los jóvenes.

28 de setiembre de 2017

El día sagrado

Voy a proponer por un momento dejar de pensar en el significado religioso del día de Iom Kipur si bien ese es el origen verdadero de este día.

Pero pensemos en el mismo desde el punto de vista de la tradición familiar. En nuestro país para la mayoría de las familias sabemos que debemos ayunar, porque así lo hicieron siempre nuestros padres. Sabemos que ese día comienza con una comida abundante hasta el hartazgo y termina con una aún mayor. Sabemos que cuando culminamos la primera de esas comidas salimos corriendo al Shil para encontrarnos con todo el mundo y quejarnos del hambre y la sed que vamos a tener, y sabemos también que saldremos como tropel una vez que termine y hayamos conversado con una cantidad de personas lo difícil que fue el ayuno este año. Es el día que está cerca del comienzo del año y que por lo tanto vuelve a juntar a la familia alrededor de una mesa y en la Sinagoga. Visto así podría llegar a parecer un conjunto de tradiciones baratas y sin contenido, pero cuando damos el valor real a esa reunión en torno a la mesa, a la posibilidad de estar bajo el Talit de nuestros padres para escuchar ese Shofar cargado de sentimiento y memoria, a dedicar un día a algo un poco menos hueco y fútil que lo que hacemos en nuestro cotidiano, ahí sí, todo cambia…
Cuando ya no tenemos la posibilidad de estar bajo ese Talit, cuando en la mesa hay lugares vacíos por aquellos que ya partieron o se pelearon, cuando la cena familiar es sustituida por una comida al paso antes o después del ayuno; esas mismas cosas que podían parecer livianas o meras tradiciones, cobran su real valía.
Damos por sentado que vamos a ser inscriptos en el libro de la vida cada nuevo Iom Kipur donde tenemos la dicha de estar presentes, pero en realidad no es así.
¿Y si al llegar a este sagrado día el juicio al que todos somos sometidos por nuestros actos el resultado no fuera favorable?
¿Si durante Rosh Hashana el conjunto de nuestras acciones y pensamientos quedara en debe y este fuera nuestro último año? Seguramente comenzaríamos a tener otro tipo de aprecio por esas pequeñas cosas que en realidad de pequeñas no tienen nada.
¿Hicimos como para merecer? ¿Somos humanos lo suficiente como para pedir de corazón ser inscriptos en el libro de la vida?
¿Recordamos eso cada día del año o pretendemos un perdón milagroso en el cual automáticamente nos lleve Dios nuestra cuenta corriente a cero y nos anule lo que debemos?
El día para comenzar a querer lo que tenemos, para ayudar a nuestros hermanos, para preocuparnos por los enfermos, los ancianos, los animales, para ser menos egoísta, respetar al prójimo, decir te quiero y ser gente, es ayer.


Déjanos tu comentario a continuación


    


Envíame una copia a mi correo

Copyright © 2010+         JAI - El sitio de la Colectividad Judía en Uruguay