Velas de Shabat

Jueves 21/09
Erev Rosh Hashanah

  • Montevideo: 18:21 hs
JAI - El sitio de la Colectividad Judía en Uruguay
Facebook: JAI.Uruguay           Twitter: @JaiUruguay           E-mail: info@jai.com.uy           Web: http://www.jai.com.uy

Ricardo López Göttig

Nació en Buenos Aires, Argentina, en 1966. Es Doctor en Historia (Universidad Karlova de Praga, República Checa), profesor en la Universidad ORT Uruguay y en la Universidad de Belgrano (Buenos Aires), consejero académico de CADAL (Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina). Sus artículos de opinión se publican en El País (Madrid), Infobae, La Nación, Perfil y El Cronista (Buenos Aires).

26 de abril de 2017

La sombra de Vichy.

Los candidatos exponen sus diagnósticos del hoy para catapultar sus promesas y programas de cara al porvenir. Las elecciones presidenciales de Francia, no obstante, se tiñen con la sombra del pasado, en particular con el régimen de Vichy que colaboró con la invasión alemana durante la segunda guerra mundial.
Estos comicios, del 23 de abril y 4 de mayo, tienen la triste singularidad de que una de las candidatas a pasar al ballotage es la ultranacionalista Marine Le Pen, del Frente Nacional. No es una candidata marginal con un magro 1% de intención de voto, sino que su caudal se halla en torno al 25%, por lo que sus concepciones y expresiones xenófobas son acompañadas por un cuarto de la ciudadanía gala. Hija del fundador del partido, Jean Marie Le Pen, quien afirmó que la Shoá era “un detalle de la historia”, Marine Le Pen ha buscado suavizar su imagen para alcanzar la primera magistratura. Tanto maquillaje, no obstante, no pudo tapar su revisionismo histórico al considerar que la redada de unos 14 mil judíos –entre ellos unos cuatro mil niños- en el Velódromo de Invierno (Vél d’Hiv) de París, para deportarlos a los campos de exterminio, no era responsabilidad de Francia sino de las autoridades de aquella época. Este intento exculpatorio entra en colisión con lo ya reconocido por dos presidentes como Jacques Chirac y François Hollande, a pesar de ser un hecho doloroso y vergonzante para la historia gala.
El régimen de Vichy, que gobernó una Francia residual entre 1940 y 1944, colaboró con el nazismo y se inspiró en las consignas fascistas, y en tal carácter participó activamente en la deportación de ciudadanos judíos a los campos de exterminio. Con Pierre Laval y el mariscal Philippe Pétain como cabezas visibles, se impuso el silencio a toda voz disidente, se persiguió a judíos, gitanos, demócratas y masones, y se estableció un rígido sistema de tradicionalismo religioso y agrario. Todo el norte y oeste de Francia, cuyas costas son bañadas por el canal de La Mancha y el océano Atlántico, eran directamente ocupadas por los alemanes. Pero el régimen de Vichy, autodenominado “Estado Francés” porque abolió el régimen republicano y la democracia parlamentaria, tenía su propia fuerza policial y cuerpo burocrático, una maquinaria que se puso al servicio de la ocupación nazi y sus objetivos genocidas.
Es, sin dudas, un capítulo siniestro para la historia de Francia, pero no por ello debe ocultársele. Exponerlo y conocerlo genera dolor y vergüenza, pero las democracias se asientan en ciudadanías que deben poder reflexionar con madurez y sinceridad sobre el pretérito y presente de su país, sin verdades mutiladas. Francia es una de las grandes democracias del mundo, hoy acechada y cuestionada por fuerzas políticas que se apoyan crecientemente en extremos ideológicos. Este espectro vuelve a recorrer Europa, como si ya no hubieran vivido los horrores de los años treinta y cuarenta.
Las elecciones pasarán y deseamos fervientemente que Marine Le Pen sea derrotada en la segunda vuelta del 4 de mayo. Pero no es suficiente una derrota en las urnas, porque la xenofobia, el negacionismo y el mal llamado “revisionismo” de la Shoá seguirán estando presentes. Es deber del mundo académico, de los medios de comunicación y de las fuerzas democráticas ejercer una activa labor docente para desmantelar las falacias de los ultranacionalistas en Europa, para que los valores de la vida, el pluralismo y la libertad vuelvan a cobrar vigor y entusiasmo.


Déjanos tu comentario a continuación


    


Envíame una copia a mi correo

Copyright © 2010+         JAI - El sitio de la Colectividad Judía en Uruguay