Velas de Shabat

Viernes 18/08
Re'eh

  • Montevideo: 17:58 hs
JAI - El sitio de la Colectividad Judía en Uruguay
Facebook: JAI.Uruguay           Twitter: @JaiUruguay           E-mail: info@jai.com.uy           Web: http://www.jai.com.uy
15 de febrero de 2017

Netanyahu, ante un presidente de EEUU más amistoso...e imprevisible

por Sal Emergui

El primer ministro israelí se reúne por primera vez con Donald Trump en la Casa Blanca tras ocho tensos años de relación con ObamaPresionado por el ala más nacionalista de su gobierno que le exige que diga a Trump que retira su apoyo a un estado palestino, el dirigente conservador israelí prefiere centrarse en dialogar sobre Irán

A la cuarta (legislatura) va la vencida. Tras convivir con tensión con Bill Clinton durante su primer periodo al frente del Gobierno israelí (96-99) y con Barak Obama (tres legislaturas desde 2009), el dirigente conservador Benjamin Netanyahu llega a la Casa Blanca para tratar por fín con un interlocutor más identificado con su agenda ideológica.

Donald Trump será sin duda mucho más amistoso pero también más imprevisible. "No conviene enfadarle", reconocen algunos miembros del Gobierno donde pese a temer el carácter explosivo de Trump nadie añora a Obama y su lucha contra la construcción en las colonias."Bibi es un buen hombre y quiere hacer lo mejor para Israel. Quiere la paz. Quiere llegar al mejor acuerdo de paz para Israel y así debe ser", afirmó Trump en la exclusiva entrevista concedida hace escasos días al diario "Israel Hayom" en la que repartió muchas zanahorias y algún que otro inesperado palo a Israel.Si Obama simpatizaba con la izquierda israelí, Trump apoyó a Netanyahu en las elecciones del 2013. Ambos exhibirán este miércoles una química personal que nunca existió en los ocho años de matrimonio (con Obama) obligado por la estratégica alianza entre sus dos países. Pero Netanyahu no las tiene todas consigo ante su primera reunión en Washington.La cautela que no mostró ante Obama será el mejor aliado del dirigente israelí que, a diferencia de Trump, santifica el Status Quo. "Hay que actuar con responsabilidad y asumir que no podemos hacer todo lo que queremos", habría dicho Netanyahu a sus ministros más nacionalistas que le exigen aprovechar "la histórica oportunidad" que supone para ellos la presidencia de Trump. ¿Cómo? Según el sector ultranacionalista del Gobierno, retirando el apoyo a la solución de dos Estados y anunciando la anexión de amplias zonas de asentamientos de la Zona C (bajo control militar y civil israelí) de Cisjordania. "Trump debe entender que la creación de un Estado palestino es una aventura peligrosa para la seguridad de Israel", le dijo uno de los ministros que espera que las dos palabras "Estado palestino" no salga de los labios de los dos dirigentes ante los medios en la Casa Blanca.Pero la euforia desbordada tras la victoria electoral de Trump en determinados sectores de la derecha nacionalista israelí se ha esfumado. En primer lugar, aún no ha trasladado la embajada a Jerusalén como había prometido. Segundo, aunque se deshace en elogios hacia Israel y avisa que "durante mi Presidencia yo no condenaré a Israel, ya ha pasado épocas muy duras", aclara que la expansión de colonias "no ayuda al proceso de paz". Y declara sus intención de "conseguir un acuerdo de paz entre israelíes y palestinos".De esta forma y pese a las previsiones de los últimos meses, Trump sigue la tradicional política de EEUU respecto a los asentamientos construidos en los territorios ocupados por Israel en la guerra del 67.De hecho, la derecha israelí había fantaseado con un presidente que "pasara" completamente del conflicto israelopalestino. "¿Cómo avanzamos en el proceso de paz con los palestinos?", preguntó Trump a Netanyahu en su primera conversación telefónica tras acceder a la Casa Blanca expresándole su convicción de que podrá convencer a los palestinos a volver a la mesa de las negociaciones. Antes de subirse al avión, Netanyahu lanzó otro mensaje a algunos diputados "halcones" del Likud que le observan de cerca: "Aunque para Israel ahora será más fácil, quien piensa que no tendremos limitaciones, se equivoca".Flynn e IránSin Obama en Washington, Netanyahu esperaba una visita sin sorpresas. Pero no ha sido posible. Una hora después de entrar en el ala de invitados en la Casa Blanca, fue informado de la dimisión del consejero de Seguridad Nacional de Estados Unidos, el ex general Michael Flynn. Su ausencia es importante para Israel. A corto plazo, porque Flynn coordinó con los asesores de Netanyahu la agenda de este miércoles. A medio y largo plazo, porque representaba la línea más dura de la nueva Administración respecto a Irán.Y es que, aunque no sea del agrado del ministro de Educación, Naftali Bennett, y de los líderes de los colonos, a Netanyahu lo que verdaderamente le interesa dialogar con Trump es Irán. Ya sea sobre el "pésimo acuerdo nuclear" por el que mantuvo una lucha sin cuartel con el "padrino" del mismo, Obama, o sobre la mayor influencia persa en la vecina Siria. En la primera cita no se suele discutir de forma profunda y detallada. La importancia radica en la creación de un ambiente de confianza personal. La primera impresión. La química. Si no hay sorpresas de última hora, las dos partes resumirán el encuentro de la Casa Blanca señalando que "ha sido muy amistoso y cálido reflejando la estrecha relación entre Israel y Estados Unidos". Y lo destacarán en sus respectivas y populares cuentas en Twitter. Netanyahu y Trump tienen en común el uso de las redes sociales para llegar a sus electores y denunciar "trato injusto" de los medios de comunicación.Seguro que de eso también hablarán en su esperado encuentro.

Fuente: El Mundo


Déjanos tu comentario a continuación


    


Envíame una copia a mi correo

Tweets de interés

    Copyright © 2010+         JAI - El sitio de la Colectividad Judía en Uruguay